No era una cita "a ciegas".
A ciegas fue la relacion hasta el instante en que ambos pudimos ver el rostro real del otro.
Y hasta ese instante disfruté con ella del resto de mis sentidos... y a veces de mis sinsentidos.
A traves de la red, mis dedos acariciaron cada pliegue ignoto de su piel...
A traves de mis ruegos, habia abierto para mis sus labios.... todos ellos.
A traves de mis deseos, incendié los suyos....
Para la cita, las intrucciones fueron precisas.
Ligero vestido. Blanco el vestido y blanco el tanga... un minusculo bolso minusculo y unas alpargatas de tira. Sin maquillaje... sin engaños
Debia ser puntual... como primera expresion de su deseo...
Y ser silenciosa... como muestra de aceptacion de las normas....
Y ser obediente... entregarse... y confiar
A la hora exacta apareció deslumbrante y segura entre las anodinas personas que inundaban la recepcion del hotel. Deposité con mi dedo un beso en sus labios, alargue mi mano para alcanzar la suya y nos dirigimos al ascensor. La habitacion ya estaba preparada: luz tenue, lino en las ventanas, blancas sabanas impreganadas aroma de sándalo....
- Estas hermosa vestida.... pero estarás mas cómoda sin él.
Soltando los tirantes de sus hombros cayó el vestido al suelo.... justo cuando cogia entre sus dedos el tanga le dije
- Solo el vestido. El tanga no. Lo necesitarás
Obedeció mientras sus ojos comenzaban a brillar y una media sonrisa surgía de entre sus labios, e imaginé que tambien de los otros...
